Xavier Mañosa

Xavier Mañosa

Xavier Mañosa. Diseñador industrial y ceramista.

Xavier Mañosa (1981, Barcelona, España) es un diseñador industrial y ceramista por tradición familiar. “Siempre estaba en el taller. Básicamente, odiaba la cerámica. No tenía la sensación de que fuera algo especial“.

Al acabar el colegio se puso a estudiar Diseño Industrial en la escuela Llotja de Barcelona. “Aunque durante esa época ya ayudaba a mis padres a hacer algunos trabajos en el taller, la cerámica seguía sin importarme demasiado“, declaró a Julia Keller, para Freunde von Freunden, en 2012.

Hasta 2009, Xavier Mañosa tenía su base operativa / creativa en Berlín. “Cuando acabé los estudios me mudé a Berlín con mi novia de entonces, y cuando a los seis meses ella me dejó por un compositor alemán, decidí quedarme por mi cuenta“.

Vivía en un “Hausprojekt” en Kreuzberg (que forma parte del distrito combinado de Friedrichshain-Kreuzberg, situado al sur de Mitte, una de las zonas más conocidas de Berlín), donde montó un pequeño taller de cerámica -para ganar algo de dinero- donde producía pequeñas piezas para venderlas en el mercadillo local. Aun así, seguía paralelamente buscando trabajo y lo encontró en una pequeña tienda de objetos espirituales.

El motivo de su vuelta a Barcelona, al taller familiar ubicado en un antiguo polígono industrial de Sant Cugat ​-donde se producían todo tipo de piezas, desde jarrones hasta figuritas- fue que sus padres le pidieron que hiciera algunas piezas para una feria.

Viajó a Barcelona para hacerlas “porque el taller que tenía en Berlín era muy primitivo“, y allí pasó algo. A la vuelta decidió seguir haciendo cerámica y de ahí, a su vez, surgió una exposición en Londres. “Eran experimentos con un punto naif, objetos ready-made, pequeñas bromas… sin demasiado reflexión detrás“.

Con ocasión de la exposición, Mañosa decidió montar una web con el fin de crear un espacio fijo permanente para sus objetos, y como no quería que llevara su nombre, le puso Apparatu, del alemán “Apparat” y del catalán “Aparatu. El nombre es una simbiosis entre el catalán mal escrito y el alemán mal hablado“.

Paralelamente iban creciendo las ganas de hacer cosas y de hacerlas con cerámica, así que empezó a viajar cada vez más a Barcelona para usar el taller hasta que decidió volver definitivamente. “Cuando tomé esa decisión, me di cuenta de que realmente era ceramista. Iba al taller cada día, y en vez de hacerlo como obligación, lo hacía porque me gustaba“.

Y de la web, pasó a denominarse Apparatu al taller con reminiscencias de infancia y tradición, un Estudio de diseño, taller de cerámica y negocio familiar, que en poco tiempo ha conseguido que Xavier Mañosa se haya convertido en uno de los creadores cerámicos más prometedores de su generación.

La implicación de Xavier Mañosa en este negocio, con sinergias adquiridas desde hacía tiempo, requería virtudes que Xavier ha demostrado tener, como son la inteligencia emocional necesaria y encontrar su propio papel dentro del entramado familiar y laboral.

También ha conllevado ver y entender (reconoce que lo han entendido juntos) la importancia de ser una empresa coherente, de producir piezas que tengan una relación, un hilo conductor. Desde el proceso, al material, al concepto.

Al final, como empresa hay que ser muy honesta, explicarse, decir por qué uno hace las cosas, tener un espíritu de investigación. Eso es lo que hace que una empresa sea equilibrada y racional y acabe encontrando su lugar dentro del mercado“.

Admite que sus proyectos surgen de forma natural, sin concepto previo, guiados únicamente por su intuición y por su afán de experimentar vinculado al conocimiento que tiene de su oficio.

La inspiración a Xavier le viene del taller, de acercarse a lo que significa producir artesanalmente, a lo que es hacer jarrones, a lo que es seriar las cosas.

Pero también ha sido muy importante en su trayectoria y sus decisiones la influencia de figuras creativas tan importantes como la diseñadora holandesa Hella Jongerius.

Creo que el hecho de que me dedique a la cerámica se lo debo en parte a ella. Al llegar a Berlín la descubrí, vi su web, y me di cuenta de que hacer cerámica podía ser algo interesante, la veía con su equipo en el taller y parecía divertirse. Vi algo allí que realmente me tocó. Ella me inspiró muchísimo“.

Conceptualmente, muchas de sus primeras piezas está relacionadas con fenómenos de la cultura contemporánea, del día a día, como por ejemplo “Nike Hoodie Totem“, o los proyectos “Skate Fails” para la empresa FTC de San Francisco, o “Manga“, que surgieron en colaboración con el diseñador e ilustrador catalán, afincado en Nueva York, Alex Truchut.

En la actualidad sus proyectos son más teóricos, más sutiles, objetos que no revelan su significado de inmediato, como por ejemplo “30“, una serie de jarrones de cerámica con errores incorporados, o “Lesson“, treinta y seis vasijas creadas durante una clase de torno en la que intentaba replicar un original hecho por tu padre.

Detrás de estas series está su interés por analizar y desentrañar el proceso de creación de toda la cultura de la cerámica y de la artesanía del sur de Europa, donde se trabaja con cerámica de baja temperatura. “Ahora sé que primero hay que entender qué se puede llegar a hacer aquí, explotarlo y hacerlo bien, pero con naturalidad“.

“Mold” surgió sobre la idea de cuestionar el hecho de que los moldes sigan teniendo tan mala fama en la artesanía. Partiendo de esta premisa decidió hacer un molde y utilizarlo hasta que no diera más de sí. Entre la primera y la última copia se producen cambios debidos al deterioro del molde por el uso, pero Mañosa no intervino, “simplemente llenamos el molde, lo sacamos y numeramos cada jarrón. Se trataba de subrayar que cada pieza es individual“.

Su día a día comprende las actividades propias de un estudio / taller, e incluyen el trabajo en las comisiones por encargo para los clientes, y el desarrollo de sus propios proyectos… y mucha investigación.

El taller es una “máquina” que requiere actividad y dedicación constante. La parte de proyectar es a su vez una parte muy importante del trabajo “y hasta ahora quedaba relegada a mi tiempo libre, como si fuera un hobby. Ahora estoy encontrando un nuevo ritmo: por las mañanas se hace taller y por las tardes se escriben mails“.

Desde el principio, Xavier Mañosa siempre le ha dado una gran importancia a la forma en que se presenta su trabajo, lo que obviamente refleja su formación como diseñador y el hecho de pertenecer a la «generación digital».

Lo que también, y sobre todo, distingue fundamentalmente a Xavier Mañosa como un ceramista moderno es su audacia cuando se trata de combinar diferentes materiales y explorar nuevas formas de expresión.

Así por ejemplo, el concepto de sus lámparas “Pleat Box” parte de un juego formal en el que, tras diseñar digitalmente la caída del pliegue textil, se aplica la silueta al material cerámico.

El exterior de esta lámpara se ofrece en cerámica blanca, marrón, negra, terracota o gris (resultado de reciclar diferentes esmaltes). El interior es de esmalte blanco brillante -que emite unos destellos que enriquecen la luz de la lámpara- o en oro de 24k., generando una luz extremadamente cálida.

Xavier Mañosa, en lo relativo al color, se declara daltónico. “No absoluto, pero veo mal los azules y los verdes, me pierdo con los tonos. No tengo una base importante sobre la teoría del color. Ahora mismo lo hago todo con el color natural del material“.

Lo que me está pasando es que estoy yendo hacia la base de todo. Todo es más primario, más básico. Quiero volver a empezar desde abajo para ir avanzando, ir creciendo“.

Reconoce que el gris de la lámpara “Pleat Box” es el único esmalte que ha desarrollado. En el mundo de la cerámica, cada ceramista tiene sus propios colores, “y yo tengo mi dirty grey“, un esmalte que surgió de su preocupación por el medio ambiente.

Los esmaltes son metales pesados muy contaminantes y este nuevo gris o “dirty grey” era el esmalte reciclado de la sobras del taller. “Según con qué habíamos trabajado durante el último mes, el resultado final variaba, el gris podía ser más verdoso o más azul“.

Este tipo de detalles a nivel industrial serían un error, pero a nivel artesanal logran que una pieza sea realmente única, que no haya otra igual.

Aunque Xavier Mañosa reconoce que por un lado quiere intentar hacer productos cercanos, sencillos, hechos a mano, piezas bien hechas y funcionales, pero por otro “quiero que podamos vender. La idea de trabajar orientándose en vender el producto. Quiero estar abierto a todo“.

Su trayectoria incluye colaboraciones con marcas de prestigio como Nike; bd Barcelona; Alessi; Vitra, o Camper.

Su trabajo destaca ya desde hace tiempo como una marca y gana protagonismo a través de su página web y participando en numerosas exposiciones y eventos promocionales dentro y fuera de España.

Las piezas de Apparatu han sido expuestas en ferias y festivales de diseño contemporáneo en Londres, Milán, Frankfurt, Saint-Étienne, Tokio, Nueva York, México y Estocolmo -así como en Madrid y Barcelona- y ha impartido talleres en Museos, Centros de arte y Universidades de todo el mundo.

Apparatu (pág. web).

Fuente : Freunde von Freunden

Designer Xavier Manosa.

Xavier Mañosa, y lámparas “Pleat Box” (2011), en colaboración con el estudio berlinés Mashallah para Marset.

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